El gran “Miguelón” Bosé. ¡Qué grande en el escenario! Da igual que actúe en Barcelona en el Palau Sant Jordi que en el multifuncional de Onda. Se entrega a su público y lo da todo. Sí, me confieso fan de Miguel “Amante Bandido” Bosé. Lo divertido de estos conciertos es fijarte en la gente que te rodea. Es muy curioso ver las caras de las féminas tremendamente emocionadas con el concierto y la de ellos pensando: “Madre mía, que acabe pronto”.
Todo empieza cuando ya estás llegando a los aledaños del recinto donde se va a realizar el concierto. Multitud de coches se apresuran por aparcar. ¿Y quien va en el coche? Pues por regla general “UN” conductor con sus 3 o 4 acompañantes. ¿Y quienes son estas acompañantes? La pareja del chofer y sus amiguísimas. El papel del hombre en estos casos es sencillo, sin complicaciones, solo se limita a conducir y alguna tarea que descubriremos mas adelante. Pobre hombre, obligado a aguantar el antes (meses de preparación), y que me pongo cariño, voy plana, tacones, vestido, tejanos, falda, minifalda, top, camiseta, blusa, con escote, sin escote (¡Por supuesto sin escote!) … el concierto… y el después: ¡Que bueno está! ¡Que sexy! ¡Qué morbo! ¡Es como el vino! Bla bla bla…
Ya en la cola los ves, a los “hombres”, buscando la mirada cómplice de los mismos de su especie: novios y maridos que están ahí por obligación pensando… si compañero yo también… ¿cualquiera le dice que no, sabes? … que si le digo que no se queda con la casa, los niños, el coche, el perro y hasta con mi carné de socio del fútbol… ¿tú recuerdas que el cura dijera algo de esto? ¡Yo no!
Una vez dentro y las féminas con las posaderas bien aposentadas o de pie en medio de la pista, “Bautista” recoge los pedidos de comida y bebida de la susodicha y las “amigüitas”. Cabizbajo y pensando “yo he tenido que ser muy malo en otra vida”, se va hacia el área de restauración donde se reencuentran esas miradas reconfortantes… A ti también te ha tocado, ¿no?... y el resto… ¡Como a todos!
Empieza el concierto y se olvidan de uno completamente. ¿Tú quien eres? Échate “pa llá” que hace calor! Ya no te coge la mano, ni te da besitos, ni te mira, ya solo escuchas… Miguel, Miguel… tío bueno… macizo… qué guapo…
Mientras tu mujer disfruta como nunca, tu cara va cambiando hasta parecerse a la de un “pescao” que lleva horas fuera del agua, al principio coletea mucho, pero a medida que pasa el tiempo se resigna y camina hacia la luz.
“Ha sido un placer estar con vosotros esta noche y compartir estos momentos. ¡Hasta siempre!” El recinto se vuelve loco en aplausos y gritos. Qué bien, por fin se acaba esto y nadie pide bises… uuuhhhmmmm, qué raro, no encienden las luces… y de pronto tu pareja… “¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!” Y todo el pabellón “¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!”. ¡Hay que resignarse!
Maltrecho psicológicamente se dice a si mismo: ¡Por fin ha acabado! La imagen de los grupitos no tiene desperdicio, todas reunidas en coro comentando la jugada y el hombre como un ser apestoso apartado del grupo. Nadie quiere comentar nada con él, no le quieren. Mira a su alrededor y la escena se repite… Ellos se miran con cara de… ¿Nos juntamos nosotros y comentamos?
La salida del recinto es aun peor, ya que todas van súper emocionadas, mega contentas, pensando cual será el próximo concierto al que irán juntas, mientras que el hombre va pensando: y ahora ve a por el coche, haz una hora de cola para salir, pitidos, muestras de cariño entre conductores, déjalas a todas en casa, despedidas eternas y luego para la nuestra.
Cuando ya por fin estás acostado pensando ahora si, ahora si, con tu pijamita, calentito, bien tapadito, cogiendo el primer sueño escuchas… Cariño, ¿qué te ha parecido el concierto? Verdad que estaba guapísimo?!?!?!?
SOCORROOOOO!
Jesús Ávila
3 comentarios:
Muy chulo y muy gráfico de algo que, lo más probable, es que suceda de verdad. No puedo opinar porque como es obvio me encuentro en el grupo de las que durante el concierto está diciendo...tío bueno, macizo, otra, otra.......
Pero bueno, seguro que muchos de "ellos" que ponen cara de fastidio, disfrutan como el que más de este concierto; por lo menos muchos de los que yo tenía alrededor cantaban las canciones como cualquiera de las féminas. Pero claro, ya se sabe que hay que mantener el estatus de hombres duros, jeje.
Estás diciendo que un hombre duro no puede cantar canciones de Miguel Bosé???
yo no digo eso. Yo digo que algunos, queriendo mantener imagen de tipos duros, no reconocerán que les gusta Miguel Bosé. Por supuesto que un hombre duro puede cantar canciones de Miguel Bosé, que no pasa nada de nada, pero hay mucho tontito por ahí suelto.
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