
"Sevilla tiene un color especial..", "Sevilla es una maravilla..", etc, etc, montones de frases que definen a una ciudad que hace que cada vez que la visites te guste mas y mas...
Esta vez la excusa, si hubiese que poner alguna para ello, era mostrar la ciudad a mi amiga Elena. Su obsesión, diría yo, era ver el sur y que mejor forma de empezar que por la "capi del reino", tu sabes..
Tras la decisión de viajar "by car" tras comprobar que los vuelos vuelan cada vez mas alto, por lo menos a Sevilla, reservamos en el Tryp Macarena (aaain..) y organizamos unos días de turismo total de lo mas típicos y tópicos.
Sevilla nos esperaba tras un paseo por la geografía española (Incluida Castilla La Mancha y su impresionante A-43 que une la A-4 y la A-3) con una temperatura expléndida y un calor que invitaban a pasear, andar, pasear, andar y andar y andar...
La Catedral, la Giralda (hasta arriba y mas allá), los Reales Alcázares, el barrio de Santa Cruz, Triana, el Monasterio de La Cartuja, la Real Maestranza, la Torre del Oro (hasta arriba y mas allá), La Judería, la Plaza de España y el Parque de Maria Luisa... Turistazo total, eh? Pues si, pero mi querida Elena no había estado nunca y había que verlo TODO, hasta la última hectárea del Parque de Maria Luisa que nos dejó tirados lejísimos del centro y sin un "chachista" que nos devolviera al lugar de partida...
Mucha culturilla, verdad? Si, pero bueno, afortunadamente no todo fué culturilla, también tuvimos TAPAS para comer, otra de TAPAS para cenar y creo que alguna mas de TAPAS para entre-horas, pa no pasar hambre, tu sabes... Eso si, delicioso placer para los sentidos cada una de las tapitas que nos metimos entre pecho y espalda, vamos, pa chillar y hacer palmas!! Ole y ole!!
La noche llegaba y el cansancio nos podía, esos piés como morcillones y esas siestas que tan bién supimos aprovechar.. Clientes que se hacen amigos y que te llevan en bandeja muy a pesar de esas historias que te hacen creer y que yo, inocente y buena persona, me creí.. (¡¡Os la devolveré cabrones!!) y como no, fiestuqui, que también apetece por muy cansado que esté uno. Musica petarda, rebujitos, cruzcampo por doquier, tintorro y fotos, muchas fotos en unas noches típicas sevillanas donde la lluvia hizo acto de presencia como cada vez que salgo por allí.. (¿Seré yo?)...
En definitiva, unos días maravillosos, una compañía maravillosa, un viaje largo aunque cómodo en esa vision-space, (pero mas cómodo se va en avión) y unos momentos únicos e irrepetibles. Muchas gracias a José Luís y Miguel Ángel (Risto y el poli) por tratarnos tan bien (sobre todo a Elena y Kike...) y a todos aquellos a los que tenía que haber visto y al final no ví.. (De bien nacido es ser agradecido) y ahora a planear la próxima, eso si, en avión... :P
Esta vez la excusa, si hubiese que poner alguna para ello, era mostrar la ciudad a mi amiga Elena. Su obsesión, diría yo, era ver el sur y que mejor forma de empezar que por la "capi del reino", tu sabes..
Tras la decisión de viajar "by car" tras comprobar que los vuelos vuelan cada vez mas alto, por lo menos a Sevilla, reservamos en el Tryp Macarena (aaain..) y organizamos unos días de turismo total de lo mas típicos y tópicos.
Sevilla nos esperaba tras un paseo por la geografía española (Incluida Castilla La Mancha y su impresionante A-43 que une la A-4 y la A-3) con una temperatura expléndida y un calor que invitaban a pasear, andar, pasear, andar y andar y andar...
La Catedral, la Giralda (hasta arriba y mas allá), los Reales Alcázares, el barrio de Santa Cruz, Triana, el Monasterio de La Cartuja, la Real Maestranza, la Torre del Oro (hasta arriba y mas allá), La Judería, la Plaza de España y el Parque de Maria Luisa... Turistazo total, eh? Pues si, pero mi querida Elena no había estado nunca y había que verlo TODO, hasta la última hectárea del Parque de Maria Luisa que nos dejó tirados lejísimos del centro y sin un "chachista" que nos devolviera al lugar de partida...
Mucha culturilla, verdad? Si, pero bueno, afortunadamente no todo fué culturilla, también tuvimos TAPAS para comer, otra de TAPAS para cenar y creo que alguna mas de TAPAS para entre-horas, pa no pasar hambre, tu sabes... Eso si, delicioso placer para los sentidos cada una de las tapitas que nos metimos entre pecho y espalda, vamos, pa chillar y hacer palmas!! Ole y ole!!
La noche llegaba y el cansancio nos podía, esos piés como morcillones y esas siestas que tan bién supimos aprovechar.. Clientes que se hacen amigos y que te llevan en bandeja muy a pesar de esas historias que te hacen creer y que yo, inocente y buena persona, me creí.. (¡¡Os la devolveré cabrones!!) y como no, fiestuqui, que también apetece por muy cansado que esté uno. Musica petarda, rebujitos, cruzcampo por doquier, tintorro y fotos, muchas fotos en unas noches típicas sevillanas donde la lluvia hizo acto de presencia como cada vez que salgo por allí.. (¿Seré yo?)...
En definitiva, unos días maravillosos, una compañía maravillosa, un viaje largo aunque cómodo en esa vision-space, (pero mas cómodo se va en avión) y unos momentos únicos e irrepetibles. Muchas gracias a José Luís y Miguel Ángel (Risto y el poli) por tratarnos tan bien (sobre todo a Elena y Kike...) y a todos aquellos a los que tenía que haber visto y al final no ví.. (De bien nacido es ser agradecido) y ahora a planear la próxima, eso si, en avión... :P
1 comentario:
bueno, bueno pues aquí Risto deciros que para mi también fue un gustazo el haber compartido este fin de semana con vosotros, en especial Elena que después de tantos años hablando con ella al fin pude verla en persona, nada mas deciros que os esperamos muy prontito y que aquí cuando queráis, tenéis una casa para siempre.
chaoooooooooo
RISTO SEVILLA
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