
Semana dura de trabajo que debía terminar de la mejor manera posible, una escapada a la capital del reino para disfrutar, por fin, del aclamado musical "Los Miserables" y su nueva producción diseñada para su 25 Aniversario.
Gran montaje el que se representa en el Teatro Lope de Vega, del cual tuve la oportunidad de poder descubrir sus entrañas mas allá del telón. Es lo que tiene el pagarse una butaca oro y darse un caprichazo por un merecido trabajo semanal, ea!
La experiencia "butaca oro" comienza 45 minutos antes de la función, en la puerta del teatro donde tras despedirme de otro "fan incondicional", una amable azafata toda vestida de negro y con una bandera francesa por cinturón nos invitaba a entrar, dándonos el programa de la función y recogiendo los abrigos de todos los que lo desaban. Fué entonces cuando nos invitó a seguirla en un recorrido por el backstage del teatro, adentrándonos entre "bambalinas" y descubriendo "el otro lado", muy negro y desordenado en mi opinión, y explicándonos cada uno de los secretos que hacen que "la magia" se produzca representación, tras representación. La verdad es que me pareció alucinante ver aquello, bajar por esas sinuosas escaleritas y ver la zona de vestuario, de maquillaje y peluquería (con sus pelucas de 2.500 Euros cada una), de sastreria, los camerinos cerrados (pero con los actores calentando voces), los técnicos, los micros, los automatismos del escenario.. Simplemente genial!! Eso si, la profundidad del foso donde tocaban los músicos no lo tenían muy claro.. jajajaja... (2m 15cm me dijeron en el intermedio..) pero oye, para que dicen que si queremos preguntarles algo.. jajaja...
Tras la visita nos subieron a una zona reservada donde nos invitaron a tomar algo hasta la hora de la representación acompañándonos hasta nuestra butaca.
Mucho me habían hablado de este musical, la mayoría muy bien, otros alavando más la versión anterior, el caso es que yo iba totalmente virgen a ver aquello, ni siquiera conocía la historia y estaba dispuesto a dejarme sorprender. Y vaya si lo hice, Los Miserables es un musical totalmente cantado, sin diálogo, lo cual supone una dificultad añadida para los actores al tener que modular cualquier expresión.
Técnicamente me pareció perfecto, esos bocetos del propio Victor Hugo de fondo que tenían vida propia, el agua salpicando justo en el inicio, o ese olor a pólvora en la escena de las barricadas, brutal, brutal. La orquesta perfecta con un sonido realmente bueno con efectos en 6.1 que hacían que te introdujeras aún más en la historia y una iluminación simplemente increíble que te hacen sentir en pleno siglo XIX.
En cuanto a los actores reconozco que han dado en el clavo, muy a pesar de las "polémicas" que hubieron durante los castings, cada uno de ellos cumple a la perfección con su personaje luciendo un vestuario de época fantástico con numerosísimos cambios durante la obra y a una velocidad (según nos explicaron) de vértigo. Voces prodigiosas, mejores la de ellos que las de ellas, pero que en conjunto alcanzan el sobresaliente (Sobre todo Gerónimo Rauch interpretando al protágonista Jean Valjean).
En definitiva, un clásico que no te debes perder si te gustan los musicales, una historia épica para recordar que me puso los pelos como escarpias en mas de una ocasión (sobre todo el final del primer acto, GRANDE, GRANDE!!).
Terminada la función, la amable azafata nos volvía a esperar en el hall para devolvernos los abrigos y obsequiarnos con un detalle de merchandising, un detallazo oigan! Aunque claro, no era el cd que me compré allí mismo.. jejeje.
A las 21 horas salía del Lope de Vega y a las 22.30 cambiaba el registro totalmente, con Elena y Kike pasé del drama épico a la comedia irrelevante y gamberra en el Teatro Nuevo Alcalá, de nuevo "Avenue Q" me esperaba y allí, mi querida Isabel Monster-Guarra o Kate-Lucy Malavia, como gusten ustedes... jeje
No creo que se pueda decir mas de lo que ya he dicho de este musical, es un continuo no parar de reir, un orgasmo de carcajadas incontroladas (momento caida de pájaro o Lucy hospitalizada) que hacen que me lo pase pipa cada vez que lo veo, apreciando detalles nuevos, improvisaciones y sorpresas en cada nueva función.
¡Me tenéis enamorado!Gran montaje el que se representa en el Teatro Lope de Vega, del cual tuve la oportunidad de poder descubrir sus entrañas mas allá del telón. Es lo que tiene el pagarse una butaca oro y darse un caprichazo por un merecido trabajo semanal, ea!
La experiencia "butaca oro" comienza 45 minutos antes de la función, en la puerta del teatro donde tras despedirme de otro "fan incondicional", una amable azafata toda vestida de negro y con una bandera francesa por cinturón nos invitaba a entrar, dándonos el programa de la función y recogiendo los abrigos de todos los que lo desaban. Fué entonces cuando nos invitó a seguirla en un recorrido por el backstage del teatro, adentrándonos entre "bambalinas" y descubriendo "el otro lado", muy negro y desordenado en mi opinión, y explicándonos cada uno de los secretos que hacen que "la magia" se produzca representación, tras representación. La verdad es que me pareció alucinante ver aquello, bajar por esas sinuosas escaleritas y ver la zona de vestuario, de maquillaje y peluquería (con sus pelucas de 2.500 Euros cada una), de sastreria, los camerinos cerrados (pero con los actores calentando voces), los técnicos, los micros, los automatismos del escenario.. Simplemente genial!! Eso si, la profundidad del foso donde tocaban los músicos no lo tenían muy claro.. jajajaja... (2m 15cm me dijeron en el intermedio..) pero oye, para que dicen que si queremos preguntarles algo.. jajaja...
Tras la visita nos subieron a una zona reservada donde nos invitaron a tomar algo hasta la hora de la representación acompañándonos hasta nuestra butaca.
Mucho me habían hablado de este musical, la mayoría muy bien, otros alavando más la versión anterior, el caso es que yo iba totalmente virgen a ver aquello, ni siquiera conocía la historia y estaba dispuesto a dejarme sorprender. Y vaya si lo hice, Los Miserables es un musical totalmente cantado, sin diálogo, lo cual supone una dificultad añadida para los actores al tener que modular cualquier expresión.
Técnicamente me pareció perfecto, esos bocetos del propio Victor Hugo de fondo que tenían vida propia, el agua salpicando justo en el inicio, o ese olor a pólvora en la escena de las barricadas, brutal, brutal. La orquesta perfecta con un sonido realmente bueno con efectos en 6.1 que hacían que te introdujeras aún más en la historia y una iluminación simplemente increíble que te hacen sentir en pleno siglo XIX.
En cuanto a los actores reconozco que han dado en el clavo, muy a pesar de las "polémicas" que hubieron durante los castings, cada uno de ellos cumple a la perfección con su personaje luciendo un vestuario de época fantástico con numerosísimos cambios durante la obra y a una velocidad (según nos explicaron) de vértigo. Voces prodigiosas, mejores la de ellos que las de ellas, pero que en conjunto alcanzan el sobresaliente (Sobre todo Gerónimo Rauch interpretando al protágonista Jean Valjean).
En definitiva, un clásico que no te debes perder si te gustan los musicales, una historia épica para recordar que me puso los pelos como escarpias en mas de una ocasión (sobre todo el final del primer acto, GRANDE, GRANDE!!).
Terminada la función, la amable azafata nos volvía a esperar en el hall para devolvernos los abrigos y obsequiarnos con un detalle de merchandising, un detallazo oigan! Aunque claro, no era el cd que me compré allí mismo.. jejeje.
A las 21 horas salía del Lope de Vega y a las 22.30 cambiaba el registro totalmente, con Elena y Kike pasé del drama épico a la comedia irrelevante y gamberra en el Teatro Nuevo Alcalá, de nuevo "Avenue Q" me esperaba y allí, mi querida Isabel Monster-Guarra o Kate-Lucy Malavia, como gusten ustedes... jeje
No creo que se pueda decir mas de lo que ya he dicho de este musical, es un continuo no parar de reir, un orgasmo de carcajadas incontroladas (momento caida de pájaro o Lucy hospitalizada) que hacen que me lo pase pipa cada vez que lo veo, apreciando detalles nuevos, improvisaciones y sorpresas en cada nueva función.
A la una de la mañana terminába un día musicalero memorable, 8 horas de arte en un escenario que se me pasaron volando y que disfruté al máximo, yo creo que en mi otra vida era cantante de musicales... jajaja.. En fin, GRACIAS a tod@s por hacerme tan feliz.
Nos vemos en la próxima.
José Antonio.-
Nos vemos en la próxima.
José Antonio.-


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