Sentado en el tren ya de vuelta a casa, analizo estos días que he pasado, que he disfrutado de una manera muy intensa con una de las cosas que más me motivan y feliz me hacen, el teatro musical.
CABARET partía con el referente del recuerdo de la versión que ya hiciera stage hace años, aquel teatro Alcalá totalmente reconvertido en un grandioso cabaret que te situaba en pleno escenario de la obra y que ponía el listón muy alto, me hacía preguntarme si aquello era superable. Y allí llegué, martes, mal día me decían todos aunque creo, que un musical debe funcionar y salir a la perfección cualquier día que sus directivos estipulen que tenga que representarse, en cualquier caso, martes y zas! Dos titulares ausentes.. Ni Cristina Castaño ni Edu Soto estaban en la función. No me importó, la verdad, sé que el elenco ha sido elegido para realizar su trabajo y suplir cualquier ausencia a la perfección y, además, en este caso los suplentes Dulcinea Juarez y Jose C. Campos lo hicieron más que bien.
Y es que este Cabaret, a pesar de tener la misma historia, es completamente distinto, esta versión es puramente teatral en cuanto a que hay un escenario y patio de butacas bien limitados, el escenario del Teatro Rialto se ha vuelto a re acondicionar para montar una escenografía efectista que queda realmente bien utilizando la misma fórmula escenográfica ya utilizada en "Más de 100 Mentiras" con un decorado totalmente nuevo. Está precioso, la verdad, con esa infinidad de bombillas brillando al son del "Wilkomen, bienvenue, Welcome" y ese gran cuerpo de baile que acompañan la mayoría de las canciones.
Actoralmente me gustaron mucho todos en general, el único "pero" que pondría, lo que me "chirríaba", es la elección de Marta Ribera a la que admiro, en el papel de Schneider, en mi opinión Marta es demasiado joven y, a pesar de la caracterización yo no me creí el papel, además, Marta tampoco tuvo su mejor noche, la verdad, y quizás eso favoreciese a que el papel no me cuadrara.. No sé, es lo que vi en esa función en concreto.
En resumen, y evitando las comparaciones que siempre son odiosas, este CABARET me gustó, si. Lo recomiendo y recuerdo que tan bueno fue la antigua versión de Stage como esta nueva que SOM Produce nos trae a la Gran Vía madrileña, misma historia pero conceptos distintos, a unos les gustará más la anterior y a otros esta, cuestión de gustos aunque ambas con mucha calidad.
La siguiente parada era en África, si, un clásico, mi clásico de la Gran Vía por el que siento especial debilidad, que le voy a hacer... EL REY LEÓN sigue arrasando en Madrid con su quinta temporada con un teatro Lope de Vega lleno hasta la bandera de gente ilusionadísima, nerviosa y ansiosa por que empezara la función lo cual indica que tenemos rey león para rato..
Muchos cambios en el elenco, algunos definitivos y otros a los que, simplemente, les tocaba librar, o tenían compromisos. Para empezar Sergi Albert y sus extensiones no estaban y fue sustituido en el papel de Scar por Esteban Olivier que habitualmente interpreta a Zazú, Zazú que esta vez interpretó Jordi Serra al que había visto haciendo de Timón y que esta vez lo interpretó Antonio Curros magníficamente bien igual que su compañero de escena David Velardo como Pumba. Vueltas de tuerca imposibles en el elenco pero que oye, lo hicieron rematadamente bien, dando cada uno su versión particular y personalidad al personaje.
Yo ya no sé las veces que he visto la representación y mis amigos se ríen de mi por esto pero es que la sensación, la emoción que me produce no la encuentro en ningún sitio, es pura magia ese inicio de función que solo el que lo ha visto puede entenderlo y el que no lo ha visto ya tarda para saberlo.
Jueves de estreno y tocaba coger un vuelo camino de Barcelona para asistir al re estreno del musical del buen rollo por antonomasia! Llegaba el estreno de MAMMA MIA! en el Teatre Tívoli al que fui invitado por Julia y a la que siempre estaré agradecido, gracias por una noche mágica con gente mágica y poder disfrutar en primera persona de los nervios y la emoción de un estreno.
Estrenar Mamma Mia! no era estrenar un algo nuevo, es una apuesta segura de algo que funcionó y funcionará siempre muy bien, es un musical con un formato que llega y gusta a la gente, que te hace sentir bien y que hace que salgas con un subidón que te hace capaz de superar cualquier obstáculo por muy duro que se te presente y que quizás en los tiempos que corren sea lo que más necesitamos.
Centrándonos en esta nueva versión y a nivel técnico el musical es idéntico a los anteriores, han cambiado y actualizado detalles, barcas que ahora son motores, fotos que ahora son selfies, una pedazo luna IMPRESIONANTE (que, por favor, quiero que salga de gira), nuevos efectos de luces, sonido y acústica espectacular.. Vamos, un Tívoli perfectamente acoplado y adaptado para acoger la escenografía de este musical.
A nivel actoral, la apuesta segura de Nina (que canta e interpreta cada día mejor) que ya es parte de la franquicia Mamma Mia! española, respalda la producción que en su mayoría está compuesta por un elenco joven que transmite una fuerza y energía insuperables. Bravo por los protagonistas, Eva Diago (que debería controlar o controlarle desde sonido ese pedazo vozarrón que Dios le ha dado), Olga Hueso, Albert Muntanyola, Nando González, Paul Berrondo, Talia del Val, Carlos Solano y por supuesto, por cada una de las personas que hacen posible esta nueva producción y que doy fé, son muchos.
Las inagotables canciones de Abba, las lentejuelas, la abundancia de licra, las luces y esa historia que atrae desde el primer momento hacen que la gente se enganche, que canten y bailen evadiéndose por completo de la realidad y sumergiéndose en el universo Mamma Mia! que estará durante tres meses en Barcelona para después volver a salir de gira por toda España. ¡Nos veremos pronto!
¡¡Mucha mierda chicos!!

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